viernes, 17 de junio de 2011

Semana de gastritis

Después de una espantosa gastritis que me hizo perder tres kilos de peso, desvelarme por no dormir a gusto varios días y retrasarme en la escuela y en el trabajo, por fin me siento un poco mejor. Durante mi convalecencia, también de algunos días, pude ver hartas películas en la telera además de la acostumbrada función de los martes. En el cineclub pusieron La máscara de la Muerte roja, no una gran película, sí con una fotografía bastante lograda a pesar de lo ajustado de su producción.
     En la telera me aventé un par de joyas del cine mundial. La primera fue El más allá, de Kobayashi. La recuerdo como una de las pocas películas que de verdad me causan miedo, no angustia, miedo puro. En especial me encanta el segundo relato, sobre una demonio que anda por el bosque nevado cazando vaijeros, pero que le perdona la vida a uno a cambio de que jamás diga nada de lo presenciado la noche que se encuentran. Sumamente sencilla, austera, pero con un efecto poderoso dentro de todo ese estilo casi teatral Creo que en mi caso va directo a mi subconsciente. Para mí, una de las películas de horror favoritas por cumplir su objetivo, además de ser una obra maestra, de ponerme la carne de gallina.
     La otra joya que vi fue El discreto encanto de la burguesía, del mexicano por elección, Luis Buñuel. Un sueño adentro de otro sueño, adentro de otro sueño y creo que adentro de otro más. El asunto de la  doble moral burguesa, eclesial, política y en general de cualquier grupo elitista, de la manera como a él le gustaba retratarla, con mucha ironía y pocos pelos en la lengua. En su etapa francesa sus cintas perdieron ambigüedad y ganaron en franqueza e inmediatez, sin perder riqueza.
     Estoy atrasadísimo con mis escritos, tanto en los tigres como en yuca, y la universidad ya empezó, así que no me queda otra que apurarme y ponerme las pilas. Aunque la universidad sigue con muchas fallas, algunos profesores nos han instado a no retrasarnos, pues ya contamos con los temarios y contenidos base de las diferentes materias, de tal forma que si al normalizarse la situación en la universidad aparecemos atrasados es totalmente responsabilidad de cada uno de nosotros. Tengo que arreglar mis computadoras porque su lentitud y poco espacio las están haciendo engorrosas.
     Lo de yuca está por terminar (apenas el primer módulo). Entonces los trabajos finales tienen que quedar chidos, además de aquellos que no entregué en la semana anterior por mi gastritis. Ya me siento mejor de esta chunche, pero todavía tengo que estarme cuidando de las grasas y sobre todo de lo muy condimentado.

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