domingo, 28 de agosto de 2011

LFL

Este sábado estuve descansando después del estrés acostumbrado de fin de curso. En los Tristes Tigres terminamos y necesitaba entregar antes un cuento para la antología. Lo empecé el jueves, el viernes lo seguí pero no tenía buenas ideas y terminé a las seis de la mañana del sábado, unas cuantas horas antes de entregarlo. El resto del día lo dediqué a dormir y ver televisión. En la tele me alimenté de basura. Me gusta zambullirme a veces en las porquerías de la “caja idiota” para relajarme rico, y más si no tengo ganas de salir a distraerse.

Otro programa llamó mi atención, la LFL, ¿what? la Lingerie Football League. Es un tochito entre mujeres ataviadas con ligueros, sostenes y calzones, más sus hombreras y cascos para exaltar su sexualidad en cualquier dirección. Las tomas me parecieron aburridas, básicamente son las mismas de los partidos de la NFL, perspectivas lejanas y muy de vez en cuando un acercamiento al cuerpo de alguna de estas jugadoras, ya se la mariscala de campo al hacer la llamada o de las jugadoras levantándose luego de terminar una acción. Si van a ponerlas en esos atuendos al menos deberían explotar las imágenes y hacerlas lucir increíbles con tomas más interesantes para entretener a los televidentes. Es más un juego con la mente, no, con la mente no, con el cliché anidado en la mente del espectador, “simplemente habría de verse pues además de original salen mujeres muy sexis”, pero esta “novedad” deja de funcionar rápidamete, repito, por las aburridas tomas.

sábado, 27 de agosto de 2011

Escribir

Me quedo sin tiempo
de aprender álgebra
y karate kempo.

Se agotan mis vacas,
no son animales,
es tiempo de cama

Con angustia y miedo
regreso a las clases,
me quedo sin tiempo

sábado, 20 de agosto de 2011

Pet Shop of Horrors


Leí buenas cosas de Pet Shop of Horrors y le ando dando una oportunidad. Es sobre una tienda de mascotas ubicada en el Barrio Chino, que vende especies exóticas.. muy exóticas, manejada por el Conde D (¿Drácula?), un joven típico de los manga. Es episdica, y en lo que llevo leido (tres volúmenes de 10) todas las mascotas que vende son antropomorfas.

Toca muchos temas medio bizarros, como la importancia de seguir las reglas (los personajes rompen una de tres reglas sobre el cuidado de sus mascotas, inicio del sino catastrófico de cada historia), la homosexualidad (el protagonista y el policía parecen tener cierto agrado), el bestialismo (aunque sea solo enamoriamiento pues los humanos suelen enamorarse de sus mascotas), el materialismo de la sociedad (que compensa los fracasos y la soledad con algo que puede comprarse, una mascota para este caso), el maltrato a los animales (en lo que llevo leido las mascotas terminan con muertes terribles).

Empiezo apenas con Pet Shop of Horrors y comienza a ser un poco repetitiva sobre la premisa de romper una regla en el contrato para lograr algo medianamente interesante.

La forma episódica de estos mangas hace que cada historia deba quedar cerrada y pierden chiste por lo predecible. Lo mismo me pasó cuando vi "Hell Girl", con una gran premisa pero que repetida el número de episodios de la saga termina siendo fastidiosa.

Hasta aquí dejo Pet Shop of Horrors, aunque probablemente vea los cuatro OVA's que prometen ser peuqueños compendios de varios episodios.