jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Ubuntu avanza o se aleja de Linux?

Me decidí a instalar Ubuntu. Tenía muchos años de no salir de Debian pues mi etapa de explorador de distribuciones de Linux quedaron atrás, ya no me da tanta curiosidad como antes. Lo intenté instalar en una laptop limitada, un modelo económico de unos seis años atrás. Sus características son procesador Celeron M a 1.6 GHz, 512 MB de RAM (compartiendo 32 MB con video, así que quedan 480 para RAM), disco duro de 60 GB, red inalámbrica, combo DVD/CD-RW, sonido, etc. pero lo importante en Linux siempre, era, la memoria y el procesador.

Una gran decepción me llevé al darme cuenta que Ubuntu, la distribución más popular entre usuarios nuevos de Linux, está alejándose de uno de los bastiones más importantes del sistema operativo. En un equipo con esas características a cualquier distribución de Linux le iría bastante bien, pero a Ubuntu no. Al menos en su versión estándar, la clásica, porque es cierto que hay versiones derivadas alternas para equipos más económicos o con escritorios específicos, pero no son la oficial.

El cambio se debe, en parte, al escritorio Unity, un software moderno pero muy pesado, visualmente alejado del modelo clásico del botón de inicio que al darle click despliega los menùs y submenús de aplicaciones. Es un cambio, por cierto, que también ha dado Gnome en su versión 3 y que aún está encontrando cierta resistencia entre sus usuarios.

Una cosa buena de la decisión de Ubuntu por usar Unity es que luce como una distribución vanguardista, por un lado, y por el otro, al elevar los requerimientos del sistema (aunque no lo acepten), están dando un paso para posicionarse como una opción importante y no, como muchas veces se le ha visto a Linux, un sistema operativo para instalar en equipos modestos (que sigue vigente, pues existen muchas distribuciones que funcionan bien en estos equipos).

La dificultad en equipos de estas características no solo es el uso, sumamente lento y por lo tanto impráctico para trabajar en el día a día. La típica imagen ISO para descargar e instalar es mayor a 700 MB y por lo tanto no puede quemarse en un CD. Yo ya no uso unidades òpticas y las tengo desconectadas en mis equipos de escritorio, y en esa laptop, como mencioné, apenas hay un combo lector de DVD y quemador CD-RW. Otra opción para instalarlo hubiera sido usar una memoria USB, pero me topé con la sorpresa de que la laptop no permite arrancar desde dispositivos conectados al USB, solo disco duro interno, CD o red.

Ya instalado, el uso de Unity sugiere tareas ¿cómo llamarlas? Bueno, mejor las describo: se tienen enlaces a las tres aplicaciones principales de la suite ofimàtica que incluye, para esta versión LibreOffice, al igual que al instalador de software, la aplicación para configurar el sistema, la carpeta personal, los escritorios virtuales y el sitio Ubuntu One para yuda en lìnea. En el botón para buscar aplicaciones aparecen por definición el navegador web, el cliente de correo, una para ver fotografías (¡?) y otra para escuchar mùsica (¡?). Antes vendían las computadoras Celeron justamente para usar este tipo de aplicaciones: procesadores de texto, internet y sin tanta demanda de aplicaciones pesadas para el procesador, como es el software de diseño o los juegos. Aquí encuentro una contradicción: las aplicaciones sugeridas apuntan, según mi experiencia, a un uso de funciones básicas de la computadora, pero el peso de Unity me sugiere que un equipo sencillo no me alcanzaría para correrlas adecuadamente. Algo no embona aquí.

Esta situación me plantea serias preguntas ¿Estàn ya muy viejos mis equipos? ¿Es culpa de Debian que me ha facilitado tanto su instalación y uso en equipos limitados que me he abandonado? ¿O de verdad estos equipos abundan y es más bien un cambio de rumbo, que antes no había visto, en la filosofía de la gente de Ubuntu?

Es una buena idea la de usar Unity, pero ¿en qué otra distribución medianamente importante se ha implementado? En ninguna, y menos como la única opción o la de estándar.

El equipo en el que lo instalé es una Toshiba Satellite L25-SP139, como dije, de hace unos seis años. Increíble pero me corre más rápido el Windows XP que traía (luego de seis años de uso) a la instalación nueva de Ubuntu. La versión que intenté instalar fue la 11.10, no la 12.10 que ya está afuera, pues fue la única que me cupo en un CD-RW de 700 MB.

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